lunes, 20 de abril de 2015

La batalla de Qadesh

La batalla de Qadesh se produjo alrededor del 27 de mayo de 1274 a. C. si el año de coronación de Ramses II acaeció en 1279 a. C., ya que todas las fuentes coinciden en afirmar que la batalla comenzó "en el día noveno del tercer mes del verano del año quinto del reinado de Ramsés". Esto sitúa el combate entre 1274 y 1275 a. C., hay estudiosos que estiman que ocurrió en 1270 a. C. o incluso en 1265 a. C., aunque algunas fuentes modernas, por ejemplo, Healy (1995), datan la batalla en 1300 a. C., pero muchos egiptólogos y estudiosos estiman que Ramsés II gobernó unos 66 años, de cerca de 1279 a 1213 a. C., situando la fecha en torno al año 1274 a. C.

El idioma egipcio antiguo no tiene una palabra específica para designar al ejército, y utiliza la palabra “mesha” que significa “expedición” sin concretar su finalidad que puede ser desde comercial hasta diplomática o de castigo. Tras la invasión de los hicsos iniciada en 1.750 a. C. y durante la guerra hasta su expulsión final en 1.550 a. C. los egipcios adoptan el carro de guerra y organizan su primer ejército como tal, disponiendo de unidades específicas de carros al menos desde el reinado de Amenofis III (1.391-1.353 a. C.).

Situación de Qadesh entre los imperios Hitita y Egipcio
En 1.294 a. C. el ejército del faraón Ramsés II, tras rechazar a los invasores libios en el oeste, vuelve su atención y sus tropas hacia Palestina donde el reino de los hititas se extiende desde Asia Menor. Para la expedición se movilizó a las tropas profesionales egipcias y mercenarias reforzándolas con la leva campesina anual hasta sumar en primavera 20.000 soldados organizados en 4 divisiones con el nombre de las deidades egipcias Amon, Rha, Ptah y Seth.

Cada división egipcia reúne a 5.000 hombres, agrupados en 20 unidades: 10 de infantería de 250 soldados cada una, armados con grandes escudos de cuero tensado, lanzas, hachas, machetes y sobre todo arcos -con un alcance máximo de 50m- ya que su despliegue consiste en formar de 10 en fondo con una muralla de escudos al frente mientras los demás soldados lanzan lluvias de flechas; y 10 unidades de carros de guerra con 125 carros de dos caballos cada una, tripulados por un conductor y un soldado armado con escudo, lanza y sobre todo el arco, ya que los ligeros carros egipcios son una fuerza móvil que saliendo desde detrás de la formación de infantería rodea a la fuerza rival acribillándola sobre la marcha. En cualquier caso se evita el cuerpo a cuerpo y se prefiere el combate a distancia con lluvias de flechas tanto por infantes como por carristas.
Frente a los 10.000 infantes y 5.000 carros ligeros egipcios, los hititas del rey Muwatallis han reunido 8.000 infantes y 3.500 carros de guerra también con dos caballos pero más pesados que los egipcios tripulados por un conductor, un escudero y un guerrero con casco y cota de escamas armado con lanza y arco; en torno a la ciudad fortificada de Qadesh en Siria. Como todo Oriente Medio en esta época, también ellos basaban su forma de hacer la guerra en el uso del arco y lluvias de flechas.
Muwatallis utilizó a dos espías para atraer al ejército egipcio hacia el norte siguiendo el curso del río Orontes, y tras cruzar el bosque de Roubai la división de cabeza Amon dirigida por el faraón cruza el río, atraviesa el valle y acampa a la altura de la ciudad de Qadesh sin saber que al otro lado de la ciudad le espera el ejército de Muwatallis: la segunda división Rha cruza el río y está atravesando el valle en columna de marcha cuando es atacada por sorpresa por Muwatallis concentrando 2.500 carros de guerra pesados sobre los 1.250 carros ligeros de la segunda división egipcia que fue casi literalmente fulminada escapando los aterrorizados supervivientes hacia el campamento, mientras la tercera división Ptah y la cuarta Seth están aún en el bosque demasiado lejos para intervenir: Ramsés organizó la resistencia a la desesperada con los supervivientes y la división de cabeza bajo el ataque de los carristas hititas que llegaron a combatir caóticamente en medio de las tiendas de campaña mientras el faraón Ramsés II dirigía un contraataque intentando llegar hasta la división Ptah que se acercaba a marchas forzadas, por lo que Muwatallis se lanzó también al combate con su guardia de 1.000 carros para acabar el combate cuanto antes..., pero la división Ptah consiguió llegar antes de que la resistencia de la guardia del faraón se derrumbara, atacando por la espalda a los carristas hititias hasta romper su ataque obligándolos a huir; aunque Muwatallis pudo escapar con parte de sus carros y la infantería que no participó en el combate retirándose de la zona.

El combate quedó así en tablas con los ejércitos de ambos bandos diezmados. Pero Siria quedó como límite entre egipcios e hititas, que firmaron posteriormente un tratado de paz que estabilizó la frontera en la zona.

lunes, 30 de marzo de 2015

El Nombre Romano

El nombre Romano, desde los primeros tiempos de Roma, y hasta finales de la república, los individuos llevaban un solo nombre, seguido de otro en genitivo (hijo de...). Esto va a cambiar a partir de la creación de la Lex Iulia Municipalis (43 d. C), confeccionada para dar orden a los magistrado de cómo debían recoger los nombre para poder confeccionar el censo. A partir de esta ley, todo ciudadano romano debía tener un Trianomina, compuesto de PRAENOMEN, NOMEM y COGNOMEN como mínimo, puesto que se podía añadir el nombre del padre, la tribu y/o la patria. En las mujeres este Trianomina sólo se componía del NOMEN y el COGNOMEN. Los que no tenía ese Trianomina eran o los esclavos o los habitantes de provincias que no habían recibido la ciudadanía romana.

LAS PARTES DEL NOMBRE
Praenomen: Es el nombre individual que se daba a cada ciudadano, diferenciándolo dentro de una misma gens (familia). Los praenomen son escasos y repetitivos. De ahí, que en las inscripciones aparezcan no completos, sino con una sigla (o dos), por ejemplo P(ublio) (Para poder completar las abreviaturas latinas, es fundamental el uso de la obra de CAGNAT, R (1914): “Manuels proffesinels des graveurs d´inscriptions romaines”, “Epigrafía Latina” de BATLLE, P (1946) o “Curso de epigrafía latina”, un auténtico diccionario de abreviaturas, entre otras muchas cosas, romanas que nos ayuda a identificarlas en una inscripción). Nos han llegado unos 17 praenomen, por lo tanto son muy conocidos.
A partir del siglo II, este praenomen se daba a los niños al 9º día de nacer; antes de esta fecha, no aparecía si el individuo tenía menos de 17 años, edad a la que se recibía la “Toga viril”. Si moría antes, en la lápida se ponía bien PUP(US) (PUPUS=hombre joven) en lugar del praenomen, bien S o SP (SPURIOS= niño joven), palabras abreviadas para que no haya duda que se trata del praneomen. En cuanto a las mujeres, en época arcaica siempre lo llevan, pero a partir del Imperio dejan de hacerlo.
Nos podemos encontrar inscripciones sin praenomen por:
- Como ya hemos dicho, por tratarse de un niño menor de 17 años que es cuando tomaban la “Toga viril”.
- A veces se usa como praenomen un nomen o cognomen de gran relevancia
- En el caso de las mujeres que antes del Imperio sí lo tenían y lo pierden a partir de Augusto.
- Los esclavos y extranjeros ya que no tienen la ciudadanía romana.
Por último, comentar que el praenomen puede aparecer en NOMINATIVO o DATIVO (a.... o para....), dependiendo del tipo de inscripción de que se trate. Lo importante es que siempre irá en el mismo caso que el resto del nombre.

Nomen: Es el gentilicio, es decir, el nombre de una gens o familia; es un nombre colectivo y, al contrario que el Praenomen, aparece siempre completo y a continuación del mismo. Se puede utilizar también para los hijos adoptivos o los esclavos de una familia.
Hay muchos más nomen que praenomen. Para diferenciar los primeros se establecieron unas terminaciones para indicar el origen de la familia a la que hacen referencia. El nomen es el único que perdura durante generaciones. Coincidiría con nuestros apellidos.

Cognomen: Es un nombre que se utiliza para diferenciar a las personas atendiendo a alguna cualidad o alguna característica física mental o algún acto de relevancia. . Se coloca justo después de la filiación, es decir, después del praenomen del padre al que se le añade la palabra FILIUS/I (=Hijo). Va coordinado en número y caso con el praenomen y el nomen. Cuando en las inscripciones aparece el nombre de la tribu, el cognomen va a ir justo después de la misma.
Cronológicamente podemos apuntar que el cognomen no se usa desde el principio. Con Sila la utilización de un cognomen, e incluso más de uno, se hace constante. A partir del S. III el número de cognomina se multiplica hasta aparecer 4 ó 5.
Tenemos dos tipos de cognomen:
- Cognomina ex virtute: son los que hacen referencia a alguna virtud o victoria del personaje. Son títulos de “carácter honorífico”.
- Cognomina ex adoptione: Cuando el personaje es adoptado, el antiguo nomen se utiliza como cognomen terminado en -ANUS.

Estos tres elementos son lo que constituyen el Trianomina. A parte de éste, pueden aparecer apodos, es decir, un nombre o adjetivo que hace mención a una característica física del individuo.
Para señalizar la separación de palabras se utilizan signos de puntuación lineales como un punto, un ángulo, triángulo o si es una familia rica una palma o una hedreae distingente. También pueden ser utilizados para indicar que la línea ha terminado.


Filiación
Estas tres partes es lo que se conoce por TRIANOMINA. La filiación va detrás del nomen y servía par diferencias individuos de una misma familia que tienen igual nombre. Va formada por el praenomen del padre en genitivo (=Hijo de...) + la palabra “FILIUS” que concuerda con el trianomina. A veces podemos encontrarnos como praenomen el nomen de la madre, que se utiliza para los hijos naturales. A veces también podemos encontrar en la filiación una larga lista de nombres que se utilizaba para aquellos ciudadanos que eran romanos desde hace tiempo.

Tribu
Desde Servio Tibio. Era para indicar el lugar de origen. Pero a partir de 513, en el que el número de tribus es de 35, cada vez que nace un ciudadano romano se adscribe a una de ellas. Esta adscripción se hace por familia, aunque el domicilio del nacido no coincida con el origen de la familia. En nombre de la tribu va siempre en ablativo (de..., a... para... aunque para lo que nos ocupa está claro que la preposición es DE) o genitivo locativo y también, como el praenomen va abreviado. No es un elemento fijo que aparezca siempre, pero eso no quiere decir que no sea ciudadano romano. Desde 211, tiempos de Caracalla, el nombre de la tribu a veces no se pone y desde Diocleciano desaparece y es excepcional su aparición.
A veces aparece el DOMICILIO y la PATRIA (Nación o ciudad, municipio, colonia, etc... a la que pertenece el individuo) que pueden aparecer adjetivados y es cuando se le concede la gracias de ser colonia o municipio romano a un lugar. El nombre de la nación se antecede de la palabra “NATIONE” y antes del domicilio a veces aparece DOMO. Ambos van en ablativo o genitivo locativo.

Lo que SIEMPRE va a aparecer en una inscripción latina va a ser:
PRAENOMEN + NOMEN + FILIACIÓN + COGNOMEN

jueves, 26 de febrero de 2015

ARCOMadrid 2015

Ya está, como cada año en Madrid, ARCO, la feria de arte contemporáneo, y de nuevo nos presentan un arte que no es arte que es negocio. Donde cualquier cosa que nos esperemos, encontraremos, y a la que le llamarán arte y te cobrarán una fortuna. Un ejemplo es el vaso medio lleno de Wilfredo Prieto, en la galería Nogueras Blanchard, que se vende por la módica cantidad de 20.000 euros; y una frase del mismo autor, es esta (ejemplo del arte actual): “Esto es arte porque yo soy artista y digo que lo es”. Y o peor de todo, que la gente participa en este circo...

Interesante este artículo de El Confidencial:
http://www.elconfidencial.com/cultura/2015-02-26/medio-vaso-de-agua-por-20-000-euros_718416/

El vaso en cuestión:

(Extraído del artículo de El Confidencial, antes citado).

martes, 24 de febrero de 2015

Arquitectura románica a lo largo del Camino de Santiago

Uno de los factores importantes de la expansión de las iglesias románicas en España es el establecimiento del Camino de Santiago. Si vemos las iglesias y los monasterios románicos, podemos observar el ardor del peregrinaje a Santiago de Compostela, que fue exaltado durante la Edad Media. También podemos percibir el mensaje de la iglesia católica de entonces, la mezcla de culturas diferentes que se refleja en los estilos, los colores políticos, los valores sociales de la alta productividad de los pueblos. En otras palabras, las iglesias románicas en el Camino de Santiago son los testimonios de la historia medieval.
Durante los siglos VIII y IX, la unificación del reino de los francos por Carlomagno se llevó a término; no obstante Carlomagno se tuvo que dedicar a las luchas contra los enemigos que invadían su reino. Mientras, la organización de las iglesias católicas gradualmente se estableció en toda Europa, y la construcción de las iglesias se expandió junto con el desarrollo de los pueblos.
En el siglo X, aun las cosas estaban en estado de preparación; pero en el siglo XI, España produce una cantidad enorme de iglesias y monasterios románicos. Tras este fenómeno existe la intención, muy fuerte, de la difusión de la religión católica, iniciada por los monjes benedictinos de Cluny. También la riqueza que la clase burguesa poseía, cubrió el costo de la construcción de las iglesias y los monasterios. El ardor del peregrinaje llamó más gente a los pueblos y aumentó el dinero y la productividad de los pueblos; y el sistema feudal que trajeron los monjes de Cluny animó a la gente a que donara más dinero a la iglesia. Así pues el número de las iglesias aumentó enormemente durante estos siglos.
En cuanto a la técnica de construcción, el románico está menos desarrollado que el gótico. Sin embargo, el arte románico no es simplemente la base del arte gótico que florece luego. Es cierto que en el estilo románico no se encontró la precisión o la minuciosidad que después se vio en el estilo gótico, pero eso no quiere decir que el románico sea estructuralmente sencillo. De hecho, los escultores aprovecharon los espacios limitados como los arcos, los tímpanos o los capiteles, y los hicieron valer hábilmente. Diferentes de las altas y minuciosas iglesias góticas, la mayoría de las iglesias románicas son bajas y fuertes, arraigadas en la tierra. Se dice que después de la caída carolingia, Europa era el mundo sangriento por las invasiones desde el norte. El arte románico precisamente nació de esta situación. Las esculturas con el sabor de la vida real, de la sangre y del sudor, o las imágenes de la Biblia y de las bestias, todas nacieron del alma de la gente de entonces.
Los elementos que dieron la influencia al estilo románico español son:
1. El Camino de Santiago como la ruta de la transmisión cultural. Si el destino del camino es la tumba del Apóstol Jacobo, entonces el punto de partida del camino es Francia. El camino funcionó como una ruta que transmita la cultura y el arte de Francia a España. Los eclesiásticos, también los peregrinos, los caballeros, los artesanos y los albañiles de Francia entraron a España por la vía del Camino de Santiago. Ellos trajeron las influencias francesas junto con las bizantinas, y a la vuelta, llevaron las influencias musulmanas a sus tierras.
2. La influencia de los monjes benedictinos de Cluny. Bajo el patronazgo de Sancho el Mayor de Navarra y de Fernando I y Alfonso VI de Castilla, los monjes de Cluny llegaron a España, y tomaron la iniciativa de difundir la religión católica y construyeron las iglesias a lo largo del Camino de Santiago. Sus reformas tuvieron una influencia decisiva no sólo a la vida eclesiástica de España, sino el sistema social.
3. La guerra contra los moros. Desde la reconquista de Toledo (1085), en la población de los pueblos de España ocurre una mezcla entre castellanos, mozárabes y franceses. Y aunque las ciudades cayeron en manos de los cristianos, la cultura establecida durante siglos, no desaparecía tan fácilmente, sino que se creó el estilo mozárabe. También la fuerte influencia de los moros aparece en la forma del estilo románico-mudéjar.
Entre las muchas ideas y reformas que los monjes de Cluny trajeron a España, figura el arte románico como expresión estética de la civilización cristiano-romana. El estilo románico florece principalmente en la arquitectura eclesiástica, incorporando con la característica mozárabe, y crea un estilo original de España que en otros países no se encuentra. Su aire de fortaleza nos recuerda el carácter guerrero de la época y también de la voluntad inquebrantable de los eclesiásticos de entonces. Las figuras que se aparecen en las partes de las iglesias nos hacen ver los mensajes de la iglesia católica a los pueblos. Y los colores musulmanes, franceses y visigóticos, nos cuentan la trayectoria de la historia española.

Arquitectura románica Camino de Santiago
Santa María de Eunate
Entre las iglesias y monasterios románicos en el Camino de Santiago, destacan:
- Catedral de Jaca
- Iglesia de Santa María de Sangüesa
- San Salvador de Leyre
- Puente de Puente de la Reina
- Iglesia de San Pedro de la Rúa de Estella
- Iglesia de S. Miguel de Estella
- Ermita de Santa María de Eunate en Muruzabal
- Torre de Torres de río
- Iglesia de San Martín de Frómista
- Colegiata de San Isidoro de León
- Catedral de Santiago de Compostela

martes, 17 de febrero de 2015

Géneros literarios

Hay toda una variedad de géneros literarios. Aquí pongo los diferentes tipos.


NARRATIVA O ÉPICA

En verso
- Epopeya: Es una narración extensa sobre hechos heroicos, históricos o legendarios.
- Cantar de Gesta: Relato de época medieval de tema heroico que era recitado o cantado narrando las hazañas de un personaje histórico o legendario.
- Romance: En origen eran pequeños fragmentos de cantares de gesta que llegaron a perderse por la falta de fijación escrita. También son romances los poemas cortos, épicos o líricos, que se cantan acompañados de música (ver formas mayores de la poética).
- Poema épico: Es un poema menos extenso que la epopeya y que relata acontecimientos menos transcendentales.

En prosa
- Novela: Se considera, por lo general, novela a toda narración de un hecho real o imaginario pero verosímil. Suele contar con dos ingredientes: la acción y la aparente proximidad con el autor. Hay una gran diversidad de novelas: caballeresca, pastoril, sentimental, bizantina, picaresca, cortesana, psicológica, naturalista,...

Formas breves
- Cuento: Es una narración corta de tema popular y estilo llano. En este caso los hechos relatados no deben ser necesariamente verosímiles.
- Novela corta: Relato menos extenso que la novela y más completo que el cuento.
- Leyenda: Relato de hechos legendarios transmitido por vía oral o escrita.
- Apología: Relato alegórico de corta dimensión, cuyos protagonistas son personajes irracionales. La narración incluye una moraleja.

POÉTICA O LÍRICA

Formas mayores
- Oda: Poema lírico en el que se expresa admiración o entusiasmo. Hay odas de carácter religioso, heroico, moral,...
  Elegía: Manifiesta el dolor producido por la desgracia o la muerte de alguna persona. Existen elegías de tipo amoroso, religioso, patriótico,...
  Égloga: Composición lírica de tipo bucólico (pastoril) en el que dos personajes rurales manifiestan sus afectos y dialogan sobre la vida en el campo, teniendo esta muchas veces un carácter demasiado ideal.
  Himno: Composición solemne escrita para ser cantada. Según los ideales que manifiesta, será su carácter (religioso, guerrero,...).
  Canción: Es una breve composición musical que suele reflejar sentimientos amorosos o satíricos, destinada a ser cantada.
  Romance: Poema de reducidas dimensiones que era compuesto para ser cantado acompañado de música (ver en verso de la narrativa).

Formas menores
- Epigrama: Composición lírica muy breve que contiene un pensamiento ingenioso, festivo, satírico,...
- Anacreóntica: Forma lírica en la que predomina el carácter hedonista (o buena vida).
- Balada: Composición poética escrita para ser cantada y bailada. Normalmente cuenta con un estribillo que repite el coro.
- Villancico: Composición musical de asunto religioso, generalmente, con una estructura métrica característica.
- Letrilla: Breve composición de carácter festivo o satírico.
- Serranilla: Composición poética que narra el encuentro entre un caballero y una pastora.
- Endecha: Estructura lírica en la que normalmente se narran las desventuras de un personaje.

Géneros literarios
Libro de las claras e virtuosas mugeres
TEATRO O DRAMÁTICA

Formas mayores
- Tragedia: Género dramático que representa a personajes nobles enfrentados por pasiones humanas. Normalmente tiene un desenlace fatal.
- Drama: Representación teatral en la que la trascendencia de las pasiones es menos que en la tragedia y sus personajes son más humanos.
- Comedia: En este caso las situaciones que se presentan pertenecen a la vida real y normalmente se desarrollan con un final feliz.
- Tragicomedia: Es un género mixto que combina elementos trágicos y elementos cómicos.
- Auto sacramental: Representación teatral en un solo acto, en la que intervienen personajes alegóricos. Es de tema religioso.

Formas menores
- Monólogo: Pieza de teatro escrita para ser representada por un solo actor.
- Diálogo: Forma dramática en la que se representa una conversación entre dos o más personas.
- Paso: Composición muy corta y sencilla con personajes populares y tono cómico.
- Entremés: Similar al paso, aunque de estructura más compleja y desarrollo más inteligente. Se representaba en los entreactos de una representación larga, normalmente una comedia.
- Farsa: Obra de teatro en la que predomina el carácter grotesco.
- Auto: Representación en la que intervienen personajes históricos o, más frecuentemente, bíblicos.
- Misterio: Representación de carácter litúrgico en origen centrado en la vida de Jesucristo y más tarde en la vida de los santos.

Obras musicales
- Ópera: Obra teatral musical con obertura orquestal, arias, dúos,...
- Opereta: Obra musical semejante a la ópera, pero con asuntos frívolos.
- Zarzuela: Composición típica española, en la que se alternan partes habladas y partes cantadas.

OTROS GÉNEROS

Oratoria
Es el género literario que tiene por finalidad persuadir a través de la palabra. Debe enseñar, agradar y conmover. Tradicionalmente se distinguen entre: religiosa, política, militar, forense y académica.

Historia
Simplificando al máximo, se incluyen las narraciones de acontecimientos protagonizados por el hombre. Hay variantes:
- Crónica: recopilación de hechos históricos siguiendo un orden cronológico.
- Anual: relación de hechos según los años.
- Memoria: relato de un testigo.
- Biografía: narración acerca de la vida de un personaje.

Didáctica
En este género se incluyen todas aquellas obras que tengan como finalidad principal enseñar, siguiendo dos criterios: la claridad y la verdad.
Hay muchas obras según su intencionalidad:
- Didáctico - literaria: epístola, fábula, sátira, ensayo, carta literaria,...
- Docente: tratado, tesis, estudio, artículo científico,...

Periodismo
Entre sus finalidades destacan las de informar, orientar y entretener. Hay también gran variedad de formas literarias, destacando:
- Editorial: artículo de fondo que responde a la opinión de una empresa periodística.
- Reportaje: relato de acontecimientos con los testimonios directos.
- Entrevista: transcripción, generalmente fiel, del diálogo entre un periodista y un personaje.
- Artículo: escrito de muy variada temática.
- Crónica: artículo en el que se comentan temas de actualidad.

martes, 3 de febrero de 2015

Año nuevo en Roma

Ha pasado un mes desde el comienzo de año, pero si estuviéramos en la antigua Roma republicana, quedaría casi un mes para celebrar ese inicio de año.

EL AÑO NO SIEMPRE EMPEZÓ EN ENERO
El calendario romano se fue modificando desde el reinado de Numa hasta la reforma de César, con muchos puntos intermedios o anteriores como el reinado de Rómulo, los reyes etruscos o diferentes momentos de la República. A grosso modo se puede decir que con anterioridad al siglo II a. C., el año civil en Roma comenzaba con el mes de marzo.

EL MES ROMANO
Se organizaba alrededor de tres momentos: calendas, nonas e idus. A su vez, estaba dividido en ciclos de ocho días señalados con las letras A, B, C, D, E, F y G y el ciclo se comenzaba con la nundina A, que era el día del mercado. Las kalendas corresponden al primer día de cada mes, que en el mes lunar equivalía al día de la luna nueva. Estaba dedicado a Juno como diosa lunar.
Los idus, en el primitivo calendario lunar, coincidían con la fecha de la luna llena. En marzo, mayo, julio y octubre se celebraban el 15. En los restantes el 13. Se consagraban a Júpiter en cuanto dios del cielo luminosos y de los resplandores celestes, al que se inmolaba una oveja blanca. La oveja, sacrificada en lo idus por el Flamen Dialis, sacerdote particular de Júpiter, recibía el nombre de ovis idulis, porque como explican Paulo y Festo, se sacrificaba en honor de Júpiter todos los idus.
La nonas se fijaban ocho días antes de los idus. Todas las fuentes están de acuerdo con Ovidio (Fastos) en que no estaban dedicadas a una divinidad en particular.

EL DÍA 1 DE ENERO
El día 1 de enero, A.KAL. IAn.F. comienza el año. Es la festividad del dios Jano, el de doble cara.
Ese día caminaban hacia el Capitolio los nuevos cónsules, fecha que se fijó a partir del año 153. a. C. Llevaba la llave y el bastón, atributos característicos de los porteros, porque “abría”el año, como antiquísimo dios de los comienzos al que Ovidio concibe como guardián supremo del mundo, traspasando sus funciones a un plano cósmico. Se repartía este día el libum ianual o pastel de trigo, llamado también “pastel de Jano”. Y la salsa mola, espelta mezclada con sal, ofrenda arcaica y característica de los sacrificios romanos.

Mes de enero (Ianuarius) en un mosaico encontrado en El Djem, Túnez

MOTIVO POR EL QUE EL AÑO SE INICIA EN INVIERNO (Ovidio, Fastos 145-164).
A la pregunta de Ovidio al dios de por qué el año no comienza con la primavera, momento en que todo florece y renace, Jano o contesta:
“El solsticio de invierno es el primer día del sol nuevo y el último del viejo: Febo (el sol) y el año inician su salida el mismo punto”. Se debe a que para los romanos, el solsticio de invierno coincidía con el 25 de diciembre. Censorino (De die natali XXI, 13, resume las diferentes opiniones relativas a la fecha inicial del año y entre ellas cita a quienes creen que se inicia “con el nuevo sol”, es decir, en el solsticio).

LOS AGUINALDOS
Los regalos con motivo del Año Nuevo tiene el nombre de strenae y su finalidad era la de proporcionar un buen augurio. Los tres regalos que menciona Ovidio a continuación son dulces, para presagiar un año “dulce”. También se solía regalar monedas con la finalidad de proporcionar un presagio de riquezas.
Ovidio pregunta nuevamente al dios: “¿Que quieren significar los dátiles, los arrugados higos y la miel que se ofrece encerrada en una nívea jarra?
Jano contesta: “Los presagios son la explicación. Se hace con el fin de que aquel sabor vaya detrás de los acontecimientos y un año dulce prosiga el camino emprendido”.
“...por qué se regalan monedas”... y el dios contesta: “Cuan poco conoces tu siglo cuando crees que la miel resulta más dulce que una moneda que se recibe”.

domingo, 18 de enero de 2015

El calendario republicano francés

La Asamblea Nacional de la Revolución Francesa, con el entusiasmo por lo que creían que constituía el inicio de una nueva era, trató de romper las ataduras con el orden antiguo. Una de las principales decisiones consistió en unificar las medidas de longitud y, dependiendo de éstas, las de superficie, volumen y masa. La comisión encargada de definir el nuevo sistema de unidades, de base decimal, estaba formada por científicos de la talla del químico Lavoisier, y de los astrónomos y matemáticos Lagrange y Laplace. La vocación de universalidad del nuevo sistema les llevó a adoptar como a referente algo que pudiera ser considerado como propio por toda la humanidad, las dimensiones de la Tierra. Para efectuar las medidas más precisas de nuestro planeta se comisionó a dos científicos, Delambre y Méchain, para que calcularan con exactitud la distancia entre París y Barcelona y, a partir de dicho cálculo, la longitud del meridiano terrestre. Gracias a la tarea realizada por ambos grupos, unos años más tarde se definió la unidad fundamental de longitud, el metro, como la diez millonésima parte de la distancia entre un polo y el Ecuador.
Mientras tanto, las conspiraciones del rey Luis XVI para acabar con la Asamblea habían propiciado un golpe de estado que llevó a la deposición del rey, la convocatoria de elecciones y la proclamación de una nueva Asamblea de carácter constituyente llamada Convención. La Convención derogó la constitución de 1791, abolió legalmente la monarquía y fundó la I República francesa.
Así como la Asamblea había adoptado el sistema métrico decimal y comisionado a unos científicos para definir las unidades de medida del espacio, la nueva Convención propuso la creación de un nuevo calendario adaptado al sistema métrico decimal. Con ese objetivo se creó una comisión, integrada por astrónomos y matemáticos -Laplace entre ellos- y presidida por el diputado Gilbert Romme, profesor de matemáticas. La comisión decidió volver a numerar los años, de tal manera que la nueva Era empezaría en el momento en que se instauró la I República francesa, el 22 de septiembre de 1792, que sería llamado Año I (¡otra vez el error de Dionisio el exiguo!), y el inicio de cada año correspondería al equinoccio de otoño. También se decidió sustituir el sistema cristiano de agrupar los días en semanas y meses cambiantes por otro que se ajustara al sistema decimal, así como cambiar los nombres tradicionales de meses y días.
Como el año tiene 365 días, al tratar de hacer divisiones coherentes con el sistema decimal, se llegaba a un callejón sin salida: o bien se optaba por 10 meses de 36 días o bien por 12 meses de 30 días, es decir, que si una de las divisiones se ajustaba al sistema decimal (10 meses o 30 días), la pareja correspondiente no lo hacía (36 días o 12 meses). Aun así, cualquiera que fuera la decisión, siempre sobrarían 5 días (y 6 los años bisiestos). La solución finalmente adoptada fue que el año constaría de 12 meses, todos de 30 días y agrupados en 3 décadas, con cinco (o seis) días especiales al final del año.
Del mismo modo que la medida del espacio venía legitimada por tener a la Tierra como referente, los nombres de los meses habrían de basarse en otro aspecto que consideraban común, los fenómenos climáticos, que ellos llamaban “la Naturaleza”. Así pues, la comisión presidida por Romme basó su propuesta en dos pilares: la Naturaleza como legitimidad y el sistema métrico decimal como efectividad. Y, de manera similar a como el emperador Carlomagno había intentado mil años atrás, los meses ya no llevarían los nombres de dioses y emperadores romanos, sino que registrarían el paso natural de las estaciones... en la región parisina.

Los nombres de los meses.
Para asignar los nuevos nombres a los meses se escogió al poeta Fabre d’Eglantine, autor del celebrado poema “Il pleut, il pleut bergère”.
Los criterios que adoptó fueron los siguientes:
Los tres meses de cada estación tendría la misma terminación:
 - El otoño acabaría en -ario, de sonido grave y medida mediana.
 - El invierno en -oso, de sonido pesado y medida larga.
 - La primavera en -al, alegre y breve.
 - El verano en -oro, sonoro y de medida larga.
El resultado fue un calendario en que los meses tenían los siguientes nombres:
1
Vendimiario
22 de septiembre
la vendimia
2
Brumario
22 de octubre
las nieblas
3
Frimario
21 de noviembre
las heladas
4
Nivoso
21 de diciembre
las nieves
5
Pluvioso
20 de enero
las lluvias (del latín pluviosus)
6
Ventoso
19 de febrero
los vientos
7
Germinal
21 de marzo
La germinación (del latín germinare)
8
Floreal
20 de abril
la floración (del latín floreus, en flor)
9
Pradial
20 de mayo
los prados
10
Mesidor
19 de junio
la siega de las mieses
11
Termidor
19 de julio
el calor (del griego therme, calor)
12
Fructidor
18 de agosto
los frutos
Finalmente, al 5 de octubre de 1793 le siguió el 14 de Vendimiario del año II.

calendario republicano francés
Calendario repúblicano

Los nombres de los días.
Una vez sustituida la semana por la décade se quiso dar a cada uno de los días el nombre de los grandes prohombres de la libertad; sin embargo, la proposición fue rechazada por dos motivos: sería difícil llegar a un consenso, y en caso de hacerlo se corría el peligro de transformarlos en semidioses. Al final, a cada día de la semana se le atribuyó un nombre numérico latín, en lugar de los tradicionales dedicados a los planetas, el Sol y la Luna.
A los cinco días que quedaban fuera de los meses se les asignaron los siguientes nombres, de carácter edificante: les vertus, le génie, le travail, la opinion y les récompenses; si el año era bisiesto, el nuevo día era llamado Sans-culottide y, como los anteriores, se dedicaba al descanso y a los deportes.
Pero, fueran los que fueran los nombres de los días, el hecho es que sólo había una jornada de descanso cada diez días, es decir, una menos por mes, lo que no deja de ser sorprendente, ya que un gobierno pretendidamente revolucionario y popular hacía trabajar más al pueblo.

La división de las horas.
Durante los años de la Convención no sólo se libraba una guerra de monárquicos contra republicanos, y de los ejércitos extranjeros contra los de la Convención; también se daba otro tipo de conflictos internos, como los protagonizados por los reformistas de la Gironda contra los radicales de la Montaigne, o por los partidarios del 10 y el 100 como formas de dividir el tiempo (con Laplace como adalid) y quienes querían mantener el 12 y del 60 (que tenían en Condorcet su campeón y máximo celador).
Los defensores a ultranza del sistema métrico decimal defendían que el día se había de dividir en 10 horas, cada hora en cien minutos y cada minuto en 100 segundos. Pero, claro, eso suponía que había de fundir todos los relojes, sustituir los carillones de cada torre y campanario... imposible.
Para llegar a un equilibrio entre los grupos enfrentados, se llegó al acuerdo que las semanas se harían de 10 días, décadas, pero que los días continuarían teniendo la antigua división en 2*12 horas, y las horas sesenta minutos.
Todo este sistema de contabilizar el tiempo duró hasta 1804, en que Napoleón, el nuevo emperador, decretó su abolición y la vuelta al calendario gregoriano.